La implementación de una reforma educativa en México, España u otro país, tiene el mismo objetivo: la incorporación de estrategias en un plan nacional que ayuden a lograr una calidad en la educación, abordando diferentes perspectivas como currículo, formación de maestros, materiales, recursos, entre otros.
Debemos estar consientes que nuestra reforma actual de educación secundaria (2006) y la múltiples que se avecinan no pueden ser entendidas como una ley cabal, donde se estipula una forma de trabajo y enseñanza determinada; a mi parecer el éxito de una reforma educativa esta basa en primer lugar en el conocimiento de la misma (no se puede actuar si desconocemos el contenido, planteamiento, fundamento y estrategias innovadoras) y por otra parte, en la capacidad de adecuación de los centros de trabajo y del mismo docente en el aula, para relacionar los propósitos de la misma, definir su papel como docente y propiciar el papel esperado para con los alumnos, modificar su método de enseñanza y por ende el aprendizaje, en fin llevar la reforma hasta el salón de clases, es el verdadero reto de los docentes y en el que todos los actores del proceso escolar debemos de trabajar para empezar a tener una calidad educativa. Marchesi, Álvaro (1995), “La reforma de la educación secundaria: la experiencia de España”, en Revista Iberoamericana de Educación, núm. 9, Madrid, Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura, pp. 77-90.
Por: Oscar Ángel Cigarroa Estrada